“EstereoWall es un sistema compuesto por una pantalla de 2,7 metros por 2 metros, un par de proyectores detrás de ella, un espejo, un dispositivo de posicionamiento, un ordenador convencional y un programa desarrollado por nuestro equipo. Con él procesamos imágenes en dos dimensiones, que normalmente procederán de resonancias magnéticas, y las convertimos en imágenes en 3D en cuestión de minutos. Esto permite a profesionales de varias disciplinas, desde médicos hasta ingenieros, ver, inspeccionar, adentrarse e incluso diagnosticar con mayor facilidad”, explica Marta Fairén, una de los diez investigadores que forman el grupo MOVING, nacido el año 1999 y liderado por la profesora Isabel Navazo.
A pesar de todas las posibles aplicaciones, las capacidades del EstereoWall sólo se aprovechan en el ámbito de la paleontología. Fairén comenta que se pusieron a trabajar en el proyecto cuando “recibimos el encargo por parte del museo del Institut Català de Paleontologia de Sabadell de reconstruir en tres dimensiones los restos de Pau”, el Pierolapithecus descubierto en diciembre de 2002 por un equipo de paleoantropólogos dirigidos por Salvador Moyà-Solà. Actualmente, los visitantes del museo pueden interactuar con la reconstrucción. “Solo fue necesario un escaneado en tres dimensiones de todas las piezas para poder verlas después con nuestro sistema”.
vía Una pared virtual para manipular imágenes 3D | Tecnología | EL PAÍS.














