La popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp parece que ha dado marcha atrás en sus exigencias de cobro a los usuarios de Android, sistema operativo de mayor penetración del mercado. La semana pasada alguno de sus usuarios comenzaron a recibir aviso de que su servicio iba a expirar y animaban a actualizar la versión mediante el pago de 0.89 euros, una cantidad ya prevista en las tiendas de aplicaciones.
La razón puede deberse por la presión de miles de usuarios y el notable crecimiento de aplicaciones alternativas como Line, que ha superado los 100 millones de usuarios en todo el mundo. «Pese a los temores iniciales, parece que finalmente la compañía responsable de la aplicación está comenzando a ampliar las licencias de forma gratuita», explicaba ADSLzone.














