El funcionamiento es sencillo: introducimos un documento en papel dentro de la impresora, especificamos el idioma de origen y el de destino, y apretamos el botón para que salga una copia traducida de dicho papel. Xerox se encargará de realizar la identificación del texto y de ofrecer el servicio automático de traducción.

Xerox está ofreciendo también aplicaciones móviles para realizar esa traducción capturando la imagen de los documentos (ya está en iOS, aún no en android).
En su web podemos ver que existen otras opciones para quien necesita una traducción más exacta, con revisión de personas que se encargarán de verificar que el resultado sea perfecto y que cobrarán por palabra una cantidad que dependerá del documento en cuestión, aunque en este caso se perderá el tiempo real que se muestra en el vídeo de presentación:













