Desde el principio, Marissa Mayer, nombrada hace unos meses la CEO de Yahoo!, demostró querer hacer las cosas de manera diferente para volver a estimular a uno de los decanos de internet. Y es que cuando Yahoo! nació en 1994, de la mano de Jerry Yang y David Filo, estudiantes de Stanford, aún quedaba casi un lustro para que Google viera la luz.
La empresa californiana contrató a Mayer, precisamente desde Google, para devolver a Yahoo a la primera línea, en agosto de 2012. Una de sus primeras decisiones fue renegar del teletrabajo, argumentando que los trabajadores son más innovadores y colaboran más cuando se ven las caras. La medida parecía contraintuitiva, especialmente en un entorno como Silicon Valley, cuna de la flexibilidad laboral. Pero esa ha sido sólo el primer acto de una revolución que ha continuado esta semana.














