Hay decenas de aplicaciones cotidianas de probada utilidad y que todo el mundo conoce en entornos Windows: Firefoz, VLC, 7-Zip… Esta lista no se refiere a esos programas, sino a otros que también son increíblemente útiles y que conviene tener siempre a mano aunque no los vayamos a usar todos los días.
Muchos de estos programas pueden almacenarse en forma de archivos ejecutables sin instalación. Eso los hace especialmente útiles en el caso de que estemos en otro ordenador. Basta guardar los archivos .EXE en una memoria USB, o en una carpeta compartida en Dropbox para tenerlos siempre a punto.
















