Un reciente estudio alemán realizado por expertos en sistemas de la información revela que el uso de Facebook potencia sentimientos negativos en una tercera parte de los usuarios, sobre todo la frustración y la envidia. Los investigadores lo atribuyen a que el acceso a noticias positivas y a perfiles de amigos que parecen tener una vida llena de éxito favorece la comparación social.
Las personas poco activas en las redes sociales, que apenas interactúan y que, en lugar de establecer comunicaciones interpersonales, tienden a usar las redes sociales como fuente de información para conocer y «espiar» lo que hace su red de contactos, o para navegar a través de las fotos que otros publican, son especialmente proclives a mostrar estos sentimientos.
















