La telefonía móvil constituye un eje fundamental de la comunicación, y se ha convertido en una herramienta necesaria en la vida cotidiana. Con el objetivo de averiguar cuál es el índice de robo de este tipo de dispositivos, el equipo de ESET Latinoamérica desarrolló una encuesta en la cual se determinó que a casi 59% de los usuarios de la región alguna vez le han robaron su celular. La encuesta a su vez confirmó que sólo a 6% de los encuestados le sustrajeron su notebook, mientras que a 3% le robaron su netbook o mini. Las tabletas quedaron relegadas al último puesto, con 1%. 36% de los encuestados dijo que nunca ha sufrido el robo de un dispositivo móvil. El elevado porcentaje en el robo de teléfonos móviles pone de manifiesto su uso masivo. Dada la vulnerabilidad de la información privada almacenada en estos dispositivos es imperioso tomar previsiones. “Contar con una solución de seguridad que permita geolocalizar el equipo y en caso necesario, borrar la información de manera remota, es una opción válida para minimizar el impacto que conlleva perder un dispositivo ya sea por robo o extravío”, sugiere el equipo de investigadores de ESET Latinoamérica. También resaltó la importancia de mantener una copia de seguridad de la información de forma regular, y recomendó establecer una contraseña de bloqueo que impida que usuarios no deseados accedan a la información del dispositivo.













