Conocido habitualmente como roaming, las llamadas o conexiones de datos efectuadas en itinerancia suponen aunque cada ves menos un aumento importante del gasto para quien realiza la llamada pero curiosamente, y en el cómputo global de los ingresos de los operadores de telefonía, no suponen un ingreso de especial relevancia, con esta medida perderían apenas un 2 % de los mismos, aunque desde la Comisión Europea se mantiene la postura de que el beneficio sería mayor para los usuarios mientras que quizá se compensaría en parte ese descenso de los ingresos por roaming con el uso habitual que desde el extranjero se realizaría de móviles y tablets, puesto que precisamente por esas tarifas en itinerancia suele reducirse el número de llamadas y casi más aún las conexiones de datos.
Otro de los fines de esta medida impulsada por la Comisión Europea es el de intentar reducir los operadores de telefonía móvil en Europa.













