La probabilidad de que un asteroide golpee la tierra es mayor de la que se pensaba previamente, y podrían producirse cada tres o cuatro décadas, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Science que recogen los medios.
Esta investigación se produjo como consecuencia del impacto ocurrido en la localidad rusa de Chelyabinsk, cerca de los montes Urales, de un asteroide de 20 metros de diámetro el pasado febrero y que sorprendió por su inusual potencia al destrozar cristales a más de 30 kilómetros a la redonda y provocar miles de heridos.















