Apple acaba de cambiar una de las decisiones más persistentes en la historia de sus computadoras. Después de años defendiendo que una pantalla táctil no tenía sentido en una Mac, la compañía presentó su primer MacBook Pro con control táctil integrado. La nueva generación incorpora una pantalla OLED en tándem, procesadores M5 Pro y M5 Max, Dynamic Island y hasta 24 horas de autonomía. El cambio llega acompañado de precios considerablemente elevados: desde 3.349 euros en España. La pregunta es qué aporta realmente esta transformación a una categoría donde otros fabricantes llevan años ofreciendo pantallas táctiles.

Apple abandona una posición defendida durante años
La resistencia de Apple a incorporar pantallas táctiles en sus computadoras tiene antecedentes conocidos. En 2010, Steve Jobs explicó que las superficies verticales no resultaban ergonómicas para utilizarlas continuamente con los dedos. Su argumento era que mantener los brazos levantados frente a una pantalla terminaba produciendo fatiga.
Durante los años siguientes, Apple mantuvo una separación clara entre sus productos. El iPad se convirtió en el dispositivo táctil por excelencia, mientras las Mac conservaron el teclado, el mouse y el trackpad como principales métodos de interacción. Incluso cuando Microsoft y otros fabricantes comenzaron a popularizar computadoras con pantallas táctiles, Apple prefirió desarrollar soluciones como la Touch Bar, posteriormente abandonada.
El nuevo MacBook Pro rompe finalmente esa división. Sin embargo, la compañía no pretende convertir macOS en iPadOS. Su propuesta consiste en incorporar el control táctil como una alternativa adicional, manteniendo todas las posibilidades tradicionales de una computadora profesional.
Una pantalla OLED que también responde a los dedos
La principal novedad es la pantalla PROLED XDR, disponible en tamaños de 14 y 16 pulgadas. Apple utiliza tecnología OLED en tándem, formada por dos capas de píxeles autoiluminados que buscan mejorar el brillo, la uniformidad y la reproducción del color.
La compañía anuncia hasta 2.000 nits de brillo máximo tanto para contenido HDR como SDR, una relación de contraste de 10.000.000:1 y una frecuencia de actualización variable de hasta 120 Hz. La pantalla también ofrece compatibilidad con los espacios de color P3 y Adobe RGB, especialmente relevantes para fotografía, diseño gráfico y edición profesional de video.
El sensor táctil está integrado directamente en el panel. Los usuarios pueden desplazarse por páginas web, ampliar fotografías con los dedos, mover elementos entre ventanas y manipular objetos tridimensionales. Apple también adaptó diferentes controles de macOS para facilitar estas interacciones sin abandonar el sistema operativo de escritorio.
La novedad no convierte al MacBook Pro en una tableta. La pantalla continúa unida al teclado mediante una bisagra tradicional, aunque Apple asegura haber optimizado su estabilidad para las interacciones táctiles.
Dynamic Island y una nueva manera de utilizar macOS
Otra incorporación llamativa es Dynamic Island, la interfaz que Apple popularizó en sus teléfonos y que ahora llega a sus computadoras. Este espacio permite mostrar actividades en directo, funciones de Spotlight e interacciones con Siri AI, dependiendo de las características habilitadas.
El sistema operativo macOS 27 introduce modificaciones para combinar los gestos táctiles con el uso convencional del teclado y el trackpad. Por ejemplo, tocar dos veces una ventana permite maximizarla, mientras otros movimientos facilitan organizar aplicaciones en pantalla.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar importante. Apple anunció una versión más avanzada de Siri, capaz de interpretar información contextual, responder preguntas sobre el contenido visible y ejecutar determinadas acciones entre aplicaciones.
En Safari, Apple Intelligence incorpora herramientas para organizar pestañas, detectar cambios en páginas web y crear extensiones mediante instrucciones escritas. No obstante, algunas funciones de Siri AI permanecen en fase beta y su disponibilidad depende del idioma, la región y la versión del sistema operativo.
Procesadores M5 Pro y M5 Max para trabajos exigentes
El nuevo MacBook Pro utiliza procesadores M5 Pro y M5 Max, diseñados para aplicaciones profesionales que necesitan una elevada capacidad de procesamiento. Apple orienta estos equipos a creadores audiovisuales, desarrolladores, diseñadores y especialistas que trabajan con modelos de inteligencia artificial.
Las configuraciones más avanzadas admiten hasta 128 GB de memoria unificada y 16 TB de almacenamiento SSD. Estas capacidades permiten trabajar con proyectos complejos, grandes bibliotecas multimedia y modelos de IA que requieren cantidades importantes de memoria.
En conectividad, los equipos incluyen Thunderbolt 5, Wi-Fi 7 y diferentes conexiones destinadas a periféricos profesionales. También incorporan una cámara de 12 megapíxeles con Center Stage y un sistema de seis altavoces que, según Apple, ofrece graves un 50% más profundos.
La autonomía anunciada alcanza hasta 24 horas, aunque esa cifra corresponde a condiciones específicas de prueba. El rendimiento real dependerá de la configuración, las aplicaciones utilizadas, el brillo de la pantalla y la carga de trabajo.
Precio y disponibilidad del nuevo MacBook Pro
Apple abrió las reservas el 28 de octubre de 2026 en treinta países y regiones, incluida España. Las primeras entregas y la disponibilidad en tiendas están previstas para el viernes 6 de noviembre.
Los precios oficiales españoles muestran claramente el posicionamiento de esta nueva generación. El MacBook Pro de 14 pulgadas con procesador M5 Pro comienza en 3.349 euros, mientras la versión de 16 pulgadas parte de 3.949 euros.
Quienes necesiten el procesador M5 Max deberán pagar desde 5.249 euros por el modelo de 14 pulgadas o 5.649 euros por el de 16 pulgadas. Las configuraciones superiores pueden incrementar considerablemente esas cantidades.
Apple también mantiene descuentos educativos y diferentes opciones de personalización. Sin embargo, el elevado precio de entrada confirma que estos equipos están orientados principalmente a usuarios profesionales y compradores dispuestos a pagar una cantidad importante por las prestaciones más recientes.
La pantalla táctil llega tarde, pero cambia la estrategia
El principal desafío de Apple no consiste en demostrar que una pantalla táctil puede funcionar en una computadora portátil. Fabricantes de equipos Windows llevan años ofreciendo esa posibilidad, incluso en dispositivos convertibles que pueden utilizarse como tabletas.
La verdadera cuestión es si Apple consigue integrar ambas formas de interacción de manera suficientemente natural para justificar el cambio. Un profesional que trabaja durante horas con teclado y trackpad puede encontrar útiles determinados gestos táctiles, pero eso no significa que necesite tocar constantemente la pantalla.
También queda por comprobar si los desarrolladores aprovecharán estas posibilidades para crear experiencias diferentes o si la mayoría de las aplicaciones conservarán prácticamente el mismo funcionamiento.
El nuevo MacBook Pro representa una evolución importante para Apple, aunque no una revolución de la informática portátil. La compañía finalmente incorpora una característica que durante años consideró innecesaria. Ahora tendrá que demostrar que su implementación aporta algo más que una nueva manera de utilizar funciones que ya existían.














