Su desarrollo ha costado cerca de 2 años y 35 ingenieros para conseguir una experiencia de usuario al nivel exigido por Will.i.am.
Un wearable que no depende de un smartphone para funcionarLa versión final contará con 1Gb de RAM y 16 GB de almacenamiento, redes GSM y 3G, Wi-Fi, Bluetooth, GPS, podómetro y acelerómetro. De momento se desconoce su autonomía, pero el equipo de desarrollo ha explicado que la batería ha sido integrada en la correa -junto al altavoz- para aumentar la capacidad de esta al tener más espacio para meter más batería. En la práctica, parece que con que supere un día de uso continuo ya habrá ganado a sus competidores.
Hay otra cosas interesantes en este wearable de Will.i.am. Entre ellas destaca un detector de emociones que cambia el color de la interfaz y en función del estado de ánimo del usuario.
















