Trataron de mantener su esencia de teclados físicos y hasta apostaron incluso por plataformas como Android. Pero nada. Rendida y vencida, la firma canadiense BlackBerry ha anunciado este miércoles durante la presentación de resultados económicos correspondientes al segundo trimestre de su año fiscal que dejará de fabricar de manera interna futuros móviles.

La producción de futuros móviles, sin embargo, la llevarán a cabo empresas externas. Es decir, serán terceras marcas las se pongan manos a la obra con sus nuevos terminales. Esta decisión se toma después de que su negocio de telefonía haya venido perdiendo posiciones en los últimos años en el competitivo mercado de los teléfonos móviles. «La compañía planea poner fin a todo el desarrollo de hardware interno y externalizar esa función a otros socios», asegura en un comunicado el consejero delegado de BlackBerry, John Chen. «Eso nos permitirá reducir los gastos y aumentar los beneficios de nuestras inversiones».
Con el cierre de la división de hardware se pone fin a un momento en el que su cuota de mercado en algunos mercados prácticamente se reduce a cero, cifra incomparable a otras épocas como 2009 cuando solo en EE.UU. cosechaba más del 30% de las ventas.














