La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA) emitió un nuevo informe en el que afirma que el fracking afecta a los recursos hídricos, sobre todo aquellos destinados a consumo humano. Este informe es lo último que faltaba para certificar la anunciada muerte del «milagro del fracking» tras años de guerra de precios con Arabia Saudí y el resto de grandes productores mundiales de petróleo.
Y eso que justo ahora, cuando el precio del petróleo ha empezado a subir, parecía una oportunidad para volver.Tras años de investigaciones y polémicas, finalmente el informe ha acumulado más de 1200 estudios científicos previos y un buen número de análisis propios liderados por la EPA.
Y las conclusiones son bastante sólidas: el fracking afecta, sin lugar a dudas, «a las reservas de agua potable en algunas circunstancias». Un impacto que se puede manifestar de muchas formas que van desde cambios temporales en la calidad del agua a la contaminación completa y sistemática del agua potable.
Origen: Confirmado: el fracking contamina el agua potable, aunque aún no sabemos cuál es su impacto global
















