Investigadores holandeses y españoles han desarrollado la primera memoria que puede grabar, leer y regrabar datos a escala atómica. Es capaz de almacenar cerca de 80 terabits de información por centímetro cuadrado, suficiente para guardar todos los libros de la historia en la superficie de una estampilla.
Los detalles del sistema han sido publicados por la revista Nature Nanotechnology.
Sólo tiene un kilobyte de capacidad, pero multiplica por 500 la densidad de almacenamiento de un disco duro convencional. Funciona moviendo átomos de cloro vaporizado sobre un sustrato de cobre.
Un microscopio de efecto túnel es capaz de distinguir las ubicaciones que contienen un átomo de cloro (presencia) de las que no (vacante). La combinación de una presencia y una vacante equivale a un bit, y la posición relativa del átomo (p-v o v-p) le da el valor binario: cero o uno.
Origen: Récord de densidad: crean el primer disco duro que escribe los datos átomo a átomo
















