El uso de teléfonos móviles está muy integrado a la vida diaria de muchísimas personas en la sociedad moderna. La movilidad, el acceso inmediato a información y la libertad para comunicarse dónde quiera y cuándo sea son algunas de las característica que hacen al móvil tan atractivo.
Poco a poco y con las mejoras tecnológicas las personas —generalmente los jóvenes y adolescentes— han creado una especie de subcultura con normas y comportamientos que giran entorno a los teléfonos móviles. Sin embargo, algunas personas utilizan estos dispositivos como «barreras para evitar la interacción con otros de manera pública».














