Cuando tenía 15 años, Pep Gómez consiguió 100.000 dólares abordando espontáneamente a un paciente en la consulta de psicología de su madre. «Me fijé en cómo iba vestido y en que tenía un iPhone cuando no se veía ninguno en España». Se dijo: «Este tío tiene pasta y sabe lo que se hace». Así que se presentó y le soltó a bocajarro que tenía en la cabeza «una oportunidad única de inversión».En Silicon Valley aprendí que el que no insiste no logra lo que quiereLa idea en cuestión era Redondea, una herramienta que permitía a los grupos de música organizar sus giras sin intermediarios. Durante un año, Pep compaginó sus estudios de 4º de ESO con el montaje de esta empresa. Llegó a tener a su cargo a cinco empleados, pero cuando llegaba a casa le advertían sus padres de que como bajase de un ocho en las notas, se acababa lo de la empresa. Nunca dejó de cumplir en el instituto, pero Redondea no funcionó.
Etiquetado:Zuckerberg













