¿Quién haría una guerra (económica) para perder? Después de casi 50 años de operar en Venezuela, en enero del 2015 la estadounidense Dana vendió sus fábricas de autopartes en el centro del país a un grupo local, luego de que el ensamblaje de autos colapsara bajo el peso de la deprimida economía local.

Agotada por la severa crisis, con alta inflación y controles gubernamentales de cambio y precios, la multinacional terminó traspasando su negocio venezolano sin recibir pago alguno.
El nuevo comprador asumió las deudas que se apilaron por la compra de materia prima y firmó un acuerdo para adquirir partes y tecnología a la antigua casa matriz por cinco años, en una operación donde, como en la mayoría de las ventas, no se informó la identidad de los nuevos accionistas.
Como Dana, media docena de firmas globales, incluida la gigante estadounidense de alimentos General Mills, han vendido en los últimos meses sus filiales venezolanas, mayormente a empresarios locales que, si bien no quedan exentos de las dificultades, adquieren activos que se transan hasta por menos de la mitad de su valor en un mercado que esperan repunte.
Pero podría haber sido peor: no todas las empresas logran mantenerse en pie hasta que llegue un comprador.

Gigantes como Clorox o Kimberly-Clark, al ver sus operaciones inviables, resolvieron abandonar sus plantas en el país en los últimos dos años.
La industria venezolana está atravesando su peor momento en décadas: miles de empresas trabajan muy por debajo de su capacidad instalada y, las que no, están totalmente detenidas.
Origen: Multinacionales “rematan” sus empresas por la crisis en Venezuela | Sumarium
















