En Febrero de 2012, antes de que Edward Snowden se hiciera famoso por sus revelaciones, ya un reconocido experto en seguridad daba la mala noticia: la primera Ciberguerra Mundial había comenzado. Hoy, más de tres años después, esa afirmación de Eugene Kaspersky, CEO Kaspersky Lab, ya no suena a ciencia ficción.
Para la fecha, ciberataques a redes eléctricas, sistemas financieros, sitios de instituciones bancarias y redes de transporte y comunicaciones ya habían afectado a más de 10 países y habían confirmado los peores temores.
Atacar una empresa en la red hace cinco años o diez años atrás no la afectaba. Un ataque en esta Era digital, representa perdidas económicas y del negocio debido a la dependencia que se tiene de Internet. La segunda razón para hablar hoy de ciberguerra es que cada vez los ataques son más sofisticados y selectivos.

El primer paso es cómo reconocer que estamos frente a un acto de de ciberguerra cuando diariamente estamos expuestos a cientos de ataques digitales.
Según Eugene Kaspersky, «Muchas veces no es posible reconocer quien está destrás de los ataques. Pero si reconocemos que hubo una motivación financiera, vulnerando datos bancarios o información de finanzas personales, lo más probable es que sean delincuentes. Cuando se atacan sistemas industriales, de transporte o se compromete la economía o seguridad nacional o global, y la confrontación es el móvil, estamos frente a una ciberguerra.»

Ya en 2011, varias naciones como Estados Unidos, Gran Bretaña y China anunciaron su intención de crear departamentos “especiales” de Defensa para desarrollar y desplegar todo un arsenal de nuevas “ciberarmas”. Muchos países, aunque no lo admitan, tienen «cibermilitares».














