El megabuscador de Internet decidió modificar en forma silenciosa su servicio de búsqueda, con el objetivo de dificultarle a sus usuarios el acceso a imágenes que contengan sexo explícito.
«Google se arriesga a la ira de algunos usuarios, a pesar de que nuevos datos muestran que la firma solidifica su liderazgo en el mercado estadounidense», asegura el diario The Wall Street Journal.
Rápidos de reflejos, los usuarios comenzaron a quejarse por estas dificultades a la empresa de Silicon Valley, que enseguida emitió un comunicado.














