Este ejército de más de 400 empleados de HP además de preparar todo lo relacionado con el efecto en la marcha interna de la empresa tienen también que encargarse de una importante labor: mantener la calma entre clientes, proveedores e inversores mientras consolidan los grandes contratos pendientes para que no se resienta la marcha de la compañía.
En una reciente conferencia la directora ejecutiva de HP, Meg Whitman, reconocía que se trata de un proceso complicado, “la mayor escisión empresarial jamás llevada a acabo“, haciendo hincapié en la dificultad que entraña el hecho de que, a diferencia de lo que suele suceder en casos similares en los que una pequeña parte de una gran empresa se desgaja para pasar a ser independiente, en este caso se trata de dos empresas que tendrán presencia propia en las 50 mayores empresas mundiales según la lista que elabora la revista Fortune, con una capacidad de generar 57.000 millones de dólares en beneficios.

















