El virus que puso en jaque a la red corporativa de Telefónica ha acabado expandiéndose por todo el mundo en el que parece ser uno de los ataques de ransomware de mayor escala de la historia. Ha afectado a universidades, hospitales, grandes corporaciones y sistemas de Europa, Asia y América.
En el Reino Unido, hasta 16 hospitales del Servicio Nacional de Salud (NHS) vieron cómo sus sistemas informáticos quedaban secuestrados por el virus. Varios centros tuvieron que desviar las urgencias a otras instalaciones y no pudieron atender llamadas. Sin acceso a los ordenadores, algunos sanitarios recurrieron al papel y al lápiz para realizar el seguimiento de sus pacientes.
En Rusia, la segunda operadora de telecomunicaciones del país, MegaFon, sufrió un ataque de las mismas características que Telefónica. También en Rusia, el ministerio de interior tuvo problemas con el virus. Y en Italia fue infectada una universidad. De acuerdo con MalwareTech, el gusano se ha extendido por las redes de una docena de países, entre ellos China, Turquía, Vietnam, Filipinas, Japón, Francia, Portugal, Ucrania y Estados Unidos.
















