La impresión 3D está permitiendo que muchos creadores materialicen sus ideas sin depender de otra cosa que no sean sus conocimientos. Además, campos como la medicina se están viendo muy beneficiados. Pero hay que admitir que es un proceso lento y exigente a nivel de paciencia. Eso es lo que quiere cambiar un equipo investigadores suizos, que aseguran haber dado con una técnica para lograr una impresión 3D en unos pocos segundos.

El trabajo llega desde la Ecole polytechnique fédérale de Lausanne (EPFL) de Suiza. Según lo publicado, el grupo de investigadores ha desarrollado una técnica de alta precisión para imprimir en 3D pequeños y suaves objetos en tan sólo 30 segundos. Este método se basa en el principio de las tomografías, algo que se emplea para el diagnóstico por imagen (comúnmente se conoce como TAC) y que se basa en el uso de una fuente motorizada de rayos X.
Lo que en este caso aprovechan es la fotosensibilidad de una resina, de modo que se ilumina con láser desde múltiples ángulos y se recurre a la acumulación de luz para solidificarla.
El proceso…
Todo comienza con un líquido translúcido. Luego, como por arte de magia, comienzan a formarse manchas más oscuras en el pequeño recipiente giratorio hasta que, apenas medio minuto después, el producto terminado toma forma. Este innovador método de impresión en 3D, de puede utilizar para hacer pequeños objetos con una precisión y resolución sin precedentes, todo en un tiempo récord. El equipo ha publicado sus hallazgos en la revista Nature Communications, y ya han creado una empresa, Readily3D, para desarrollar y comercializar el sistema.
La tecnología podría tener aplicaciones innovadoras en una amplia gama de campos. Sus ventajas sobre los métodos existentes y la capacidad de imprimir partes sólidas de diferentes texturas, la hacen ideal para la medicina y la biología. El proceso podría utilizarse, por ejemplo, para fabricar objetos blandos como tejidos, órganos, audífonos y protectores bucales.
Endurecido por la luz
La impresora funciona enviando un haz de láser a través del gel translúcido, ya sea un gel biológico o plástico líquido, según sea necesario. El láser endurece el líquido a través de un proceso de polimerización. Dependiendo de lo que quieran construir, usan algoritmos para calcular exactamente dónde necesitan apuntar los haces de luz, desde qué ángulos y en qué cantidades.
Actualmente, el sistema es capaz de fabricar estructuras de dos centímetros con una precisión de 80 micrómetros, casi lo mismo que el diámetro de un cabello. Pero a medida que el equipo desarrolla nuevos dispositivos, deberían ser capaces de construir objetos mucho más grandes, potencialmente de hasta 15 centímetros.
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