Joshua Rogers, un australiano de 16 años de la pequeña localidad de Virginia que pensó estar haciendo una buena acción, y terminó siendo denunciado.
Joshua detecto un fallo de seguridad en la página web del servicio de transporte público de Victoria, se trataba de una brecha importante que le permitía tener acceso a una amplia base de datos con información personal de los usuarios del transporte público.
Esta información puede valer varios miles de dólares, pero el joven lo que hizo fue denunciar el fallo ante el servicio de transporte, para advertirles y que tomarán medidas de seguridad.
En Australia hay leyes bastante estrictas en materia de ciberseguridad, y de momento parece que lo único que están considerando los policías es el acceso ilegal a una base de datos. El joven Joshua podría enfrentarse a cargos penales.













