La aplicación de escritorio para Google Drive tiene una peligrosa vulnerabilidad que permite a personas no autorizadas acceder a las cuentas de los usuarios en otros servicios de Google.
Según parece, el problema afecta a los clientes de escritorio de Google Drive en Windows y Mac OS X, y hace que sea muy sencillo para un atacante abrir una puerta trasera que le permita controlar todos los servicios de Google del usuario afectado.
El problema reside en que al utilizar la aplicación de Google Drive para el escritorio los usuarios solo necesitan incluir la contraseña de su cuenta la primera vez que utilizan el servicio.













