Este pasado mes de abril la Game Boy de Nintendo, el dispositivo que marcó a toda una generación y que logró convertir el videojuego en algo verdaderamente portátil, cumplió 25 años. No fue la primera, ni la más avanzada, pero si la que logró triunfar frente a una dura competencia.
La consola, desarrollada por Gunpei Yokoi y Satoru Okada, logró imponerse sobre la reñida competencia de una época en la que la Game Gear de Sega, la Lynz de Atari y la TurboExpress de Nec dominaban el mercado con una tecnología superior… pero también mucho más costosa.
Nintendo consiguió con la Game Boy diseñar un aparato competitivo, asequible, con poco gasto de energía que «solo» requería de 4 pilas AA en comparación a las seis de la competencia, y sobre todo, hizo un equipo divertido y portátil.















