Reírse de un tribunal de justicia británico cuesta caro, aunque se llame Apple.
Todo empezó por la tópica reclamación de patentes. En este caso de apple contra Samsung. El tribunal inglés falló que no había caso y lo justificó con un razonamiento que parecía bueno para la condenada Apple: Samsung no tiene productos tan «cool», tan bonitos como para demostrar que le ha copiado a Apple.
El fallo, además, se limitaba a que Apple escribiera en su página web una nota con el fallo del tribunal. Así lo hizo, pero en lugar de actaar humildemente la sentencia, le dio un ataque de petulancia e incluyó en el texto sentencias de tribunales alemanes en el sentido contrario. Además, una vez cumplido su publicación se dio excesiva prisa en biorrar de la Web todo rastro de la rectificación.
vía La Corte de Apelación carga contra Apple | Tecnología | EL PAÍS.














