Nicolás Maduro, el líder autoritario de Venezuela, está rodeado de pajaritos. Un «pajarito chiquitico» le silbó una vez y él creyó que era el espíritu del fallecido Hugo Chávez. Aquí está el video en que habla de esa milagrosa aparición. (bit.ly/KeBY0c) Pero, además, Maduro está rodeado de otros pajaritos, azules –los de Twitter- que le están haciendo la vida imposible.
Aunque tenga su cuenta abierta @NicolasMaduro odia Twitter. Le ha llamado a Twitter «esas máquinas imbéciles», según nos recordó hace poco el historiador Enrique Krauze. Maduro censura brutalmente los medios tradicionales de comunicación -TV, radio, diarios- pero con las redes sociales y la internet no puede. «Autorizo a las Fuerzas Armadas a responder a los twiteros» ordenó Maduro hace poco. Espero que no sea con balas. Dice que no mata ni reprime pero, con un clic, aparecen cientos de videos en YouTube.com que lo contradicen.
Es la rebelión del pajarito. 0, como lo describió el New York Times, «la globalización del desafío». Censurar la prensa y tratar de que el mundo no se entere de los abusos del poder en Venezuela es inmaduro y estúpido.
via JORGE RAMOS: La rebelión el pajarito – Opinión – ElNuevoHerald.com.















