Los defensores de la privacidad en internet han recibido un duro revés al declararse ilegales las operaciones en TOR por un juzgado austríaco. La decisión ha sido tomada en un caso de distribución de pornografía infantil a través de un nodo de salida de esta red.
El juzgado penal de Graz (Austria) dictó que las operaciones que se llevasen a cabo a través de los nodos de salida de TOR eran una ofensa criminal.
La sentencia se basa en el artículo nº 12 del código penal austríaco que establece que «no solo el actual perpetrador realiza un acto criminal, sino cualquiera que induzca a su realización o cualquiera que, de otro modo, contribuya a la ejecución de dicho acto criminal». Así que por activa o por pasiva, por hacer o por permitirlo, se es responsable de dicho acto. En este sentido, dejar un nodo de salida, una «puerta abierta», para que alguien cometa actos ilegales en la red supondría un crimen.
















