El advenimiento de las nuevas tecnologías no podía dejar indiferente al mundo del fútbol. En comparación con otros deportes, se resistió durante bastante tiempo, pero finalmente los avances tecnológicos de los últimos años están encontrando su lugar también en esa pelea por el balón de once contra once que nació a finales del siglo XIX. En realidad, a lo largo de la historia, siempre ha habido tecnología involucrada en el desarrollo del fútbol. La pelota, los tejidos de las equipaciones de los jugadores, el mantenimiento del césped o los equipos que se utilizan para las transmisiones de fútbol han sufrido múltiples mejoras a lo largo del tiempo. El gran avance ahora es la incursión de tecnologías digitales como la inteligencia artificial o el big data.

Para los aficionados, las ventajas de las TIC (tecnología de la información y comunicación) están dando sus frutos desde hace años. Internet ha dado la posibilidad de poder disfrutar de más transmisiones en vivo, también en dispositivos móviles; las redes sociales permiten tener una relación con los ídolos del esférico que antes era inimaginable; y las apuestas online ofrecen muchas más opciones que las tradicionales, desde ofertas especialmente diseñadas para este entorno hasta una variedad de mercados mucho más amplia. El entorno virtual también ha permitido que todos podamos ser managers con el FútbolFantasy o que incluso nos convirtamos en profesionales de videojuegos como el FIFA.
La auténtica revolución ha llegado cuando estas tecnologías han pasado a formar parte del juego en sí, tanto a nivel de cancha como en los entrenamientos. Los cambios se están produciendo muy rápido y aparecen cosas nuevas constantemente, pero, si lo pensamos, algo que ya nos parece normal como es el sistema de video arbitraje (VAR) se utilizó por primera vez en una Copa del Mundo hace apenas tres años, en Rusia 2018.
Tecnología en la cancha
Para ganar en el fútbol hay que marcar goles, y para que sea gol, es necesario que la pelota supere por completo la línea de gol. Por ello, no es extraño que la mayoría de avances tecnológicos que se aplican en el terreno de juego tengan que ver con la importancia de determinar si realmente la bola pasó por completo al interior de la portería, y evitar así los “goles fantasma”. Hay cuatro sistemas aprobados por la IFAB (International Football Association Board).

Sistema Hawk-Eye
Los aficionados al tenis estaban más que acostumbrados a la tecnología del “ojo de halcón”. En el mundo del fútbol, se introdujo en 2012 con el uso de cámaras de alta definición que permiten ver si la pelota atraviesa completamente o no la línea de gol. En algunos sistemas, la información de si la bola pasó o no la línea de gol se comunica de alguna manera; a veces se trata de una señal acústica, un pitido, y otras un aviso al árbitro principal. En la Premier League, los colegiados llevan unos auriculares donde reciben esta información; en otras ocasiones se recibe en un reloj inteligente o smart watch.
Smart Ball
El “balón inteligente” ha sido desarrollado por las compañías alemanas Adidas y Cairos Technologies. Este sistema introduce un sensor, un chip NFC, en la pelota y utiliza una red de receptores que se colocan en el campo y que permiten determinar con gran precisión cuál es la posición de la bola en tiempo real. En el caso de que el balón atraviese la línea de gol por completo, se lanza un aviso al smart watch que lleva el árbitro para que este sepa si el tanto es válido o no.
Tecnología de línea de gol
La Goal-Line Technology (GLT) ha sido desarrollada principalmente por la compañía Goal Control. Utiliza hasta 14 cámaras de alta resolución, aunque con algo menos que las del ojo de halcón, que se distribuyen por todo el campo. Las imágenes que recogen se mandan a un sistema de procesado de imagen para reconstruir en 3D las coordenadas de la trayectoria del balón. Igual que sucede en otros sistemas, la información se manda al instante al árbitro. Además, se puede combinar con otras tecnologías como el Smart Ball.
Sistema GoalRef
Este sofisticado sistema, desarrollado por Fraunhofer IIS, está basado en la inducción electromagnética. Para determinar si la bola cruza la línea de gol o no, utiliza las bajas frecuencias de dos campos magnéticos, uno que se crea en el área de gol y otro que se genera en la pelota, a la que se incorpora un circuito eléctrico.
A todos estos sistemas para determinar si un gol es válido se suma el video arbitraje o Video Assistant Referee (VAR), que es la posibilidad de poder consultar las imágenes del partido que se están grabando. Esta y otras informaciones ayudarán al árbitro a tomar decisiones sobre los lances del juego.
Tecnología para los entrenamientos
Gracias a la monitorización y a la gestión de datos es posible no solo contar con muchísima información sobre los jugadores de un equipo o las dinámicas de los equipos rivales, sino también incluso predecir lesiones o desarrollar planes de entrenamiento personalizados que sean más efectivos.
En la actualidad, muchos clubes de fútbol profesional utilizan sistemas de monitorización y programas para el tratamiento de estos datos, lo cual ofrece estadísticas y distintas informaciones interesantes para plantear mejor las estrategias de cada equipo.
Para recabar esta información se utilizan principalmente dos tipos de sistemas: los Electronic Performance and Tracking Systems (EPTS), que son sistemas para seguir la posición del balón y de los jugadores, así como su rendimiento; y los dispositivos electrónicos inteligentes similares a los relojes y pulseras que también se utilizan a nivel usuario, aunque más sofisticados.
En el mundo del fútbol, es ya común ver chalecos con sensores que los jugadores utilizan en sus entrenamientos para recoger datos sobre su rendimiento físico y otras características fisiológicas. En un futuro, puede que no muy lejano, es posible que veamos también dispositivos de Google Glass; algunos deportistas, como el jugador de cricket Alastair Cook, ya utilizan estas gafas inteligentes para monitorizar su comportamiento durante los entrenamientos.
Sin duda alguna, tal y como hemos podido ver, la tecnología ha llegado al mundo del fútbol para quedarse, pero también para hacer evolucionar y mejorar aún más si cabe el deporte más practicado del mundo.














