Un estudio del Comisionado para la Infancia de Inglaterra concluye que un alto porcentaje de menores tienen publicadas en las redes sociales, cuando todavía no han cumplido los 14 años, una media de 13.000 fotografías. Imágenes y videos que no han publicado sus protagonistas. Las han publicado sus padres para que el todo el mundo vea y conozca a sus hijos. Con esos antecedentes no es de extrañar, revela este mismo informe, que a los 18 años, cuando llega la etapa de la adolescencia, un alto porcentaje de esos niños que fueron exhibidos en las redes sociales antes de pasar su primera noche en la cuna sean ya protagonistas de más de 70.000 publicaciones.

El Comisionado para la Infancia en Inglaterra advierte en este informe que no se está prestando a este tema la atención que merecería por las consecuencias futuras que puede tener entre muchos menores esa exhibición tan precoz en las redes, si los padres no se marcan límites a la hora de publicar esas fotos.
Reflexión que comparte Ferran Lalueza, profesor de Comunicación y Social Media de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Hoy prácticamente todos tenemos una identidad virtual, es decir, una personalidad no siempre coincidente con la real, pero que determina el modo en que somos percibidos por los demás, particularmente por aquellos con los que sólo interactuamos vía internet”, afirma este profesor. Esa identidad virtual, continua, resulta esencial “porque puede llegar a condicionar las oportunidades que tendremos en la vida, por ejemplo, a la hora de conseguir un puesto de trabajo o de relacionarnos con las personas que nos interesan”. Muchas veces, construir una identidad virtual positiva y atractiva, advierte Lalueza, “choca con un obstáculo casi insalvable: la huella digital”. Todo lo publicado en internet se queda ahí para siempre, y esos padres que no paran de publicar fotos de sus hijos desde el mismo instante que llegan a este mundo tendrían que tener muy claro que esas imágenes conformarán la huella digital de esos menores cuando tengan capacidad para crearse su identidad o reputación virtual.
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