En enero, Meizu anunció su Zero como «el primer teléfono del mundo sin agujeros», que eliminaba puertos ni botones físicos y funcionaba a través de una pieza uniforme de cerámica unida a la pantalla. Zero dependía completamente de conexiones inalámbricas, incluida la carga, proporcionando resistencia IP68 al agua.

Meizu, que había iniciado una campaña de ‘crowdfunding’ en la plataforma de micromecenazgo Indiegogo con el objetivo de obtener fondos de producción a través de la venta anticipada del teléfono, se ha visto obligado a cancelar el proyecto por falta de financiación.

La compañía china, que aspiraba a recaudar 100.000 dólares en su proyecto, se ha quedado finalmente en el 45 por ciento de su objetivo, después de que solo 29 personas contribuyeran en el mismo.















