Nintendo confirma que los nuevos controladores Joy-Con de la próxima consola Switch 2 no incorporan sticks analógicos con sensores de efecto Hall, a pesar de los rumores previos que sugerían lo contrario. En su lugar, la compañía opta por mejorar el diseño actual para ofrecer una experiencia más suave y confiable. Un sensor de efecto Hall detecta campos magnéticos para saber la posición de un objeto sin necesidad de tocarlo. En un joystick, se usa para saber hacia dónde mueves la palanca, pero sin que haya contacto físico entre las piezas internas. Esto lo hace más duradero, porque no se desgasta con el uso.

El problema del drifting sigue en el radar del Nintendo Joy-Con
Los joysticks tradicionales (como los de los Joy-Con actuales) usan potenciómetros, que son piezas mecánicas que rozan entre sí para detectar el movimiento. Con el tiempo, ese roce produce desgaste y puede causar el famoso «drifting» (cuando el personaje se mueve solo aunque no toques nada).
Los sticks analógicos de los Joy-Con originales fueron criticados precisamente por este inconveniente, lo que motivó especulaciones sobre la posible adopción de sensores de efecto Hall.
Sin embargo, Nintendo decide no implementar esta tecnología en los Joy-Con de la Switch 2. En su lugar, realiza ajustes en el diseño de los sticks analógicos para hacerlos más grandes, suaves y duraderos. La compañía asegura que estas mejoras apuntan a una mayor resistencia al desgaste mecánico, aunque no se descarta del todo la posibilidad de que el drifting pueda presentarse con el tiempo.
Botones más grandes y nuevas funciones
Los botones SL y SR se amplían para facilitar el uso en modo multijugador. Además, se incorpora un nuevo botón “C” en el Joy-Con derecho que activa la función «GameChat», pensada para mejorar la comunicación en juegos compatibles. También se introduce una función de control tipo ratón cuando se utilizan los Joy-Con de forma lateral.
Batería mejorada, pero sin sensor infrarrojo
Cada Joy-Con incorpora una batería de 500mAh que ofrece hasta 20 horas de uso continuo. La recarga se puede hacer directamente desde la consola o mediante una base de carga o grip de terceros. A diferencia del modelo original, el sensor infrarrojo ha sido eliminado, lo que sugiere que Nintendo deja de lado funciones que no fueron ampliamente utilizadas en la generación anterior.
Nintendo apuesta por lo conocido
La decisión de no usar sensores de efecto Hall podría deberse a varios factores: costos de producción, disponibilidad de componentes o simplemente la confianza en que el rediseño mecánico sea suficiente para evitar los problemas anteriores. Aunque la tecnología magnética tiene ventajas claras en precisión y durabilidad, Nintendo mantiene su enfoque en una solución más tradicional.
Una evolución conservadora
Aunque los nuevos Joy-Con de la Nintendo Switch 2 no incorporan sensores magnéticos, los cambios introducidos buscan ofrecer una mayor durabilidad y mejorar la experiencia general del jugador. La apuesta de Nintendo no apunta a una revolución tecnológica en los controladores, sino a una evolución más prudente basada en mejoras incrementales.














