En su primera salida a los medios tras su liberación bajo fianza, el cofundador de Megaupload, Kim Dotcom, se defendió de las acusaciones en su contra por piratería y dijo que son injustas y están basadas en mentiras y señalamientos falsos.
La entrevista, realizada en Nueva Zelanda por el canal TV3 de ese país, fue difundida el pasado primero de marzo y realizada en la mansión de Dotcom en la localidad de Coatesville. El pasado 20 de enero, Dotcom fue capturado allí junto con tres personas, en “la operación más grande de la historia de este país”, según dijo John Campbell, el periodista que entrevistó al acusado.
Según Dotcom, Megaupload prestaba los mismos servicios de otros ‘cyberlockers’, algunos de los cuales son operados por gigantes como Microsoft o Google. Pero, de acuerdo con su versión, la empresa y él mismo fueron perseguidos por otras razones: “Soy un blanco fácil. Mi extravagancia, mi historia como hacker, el hecho de que no soy americano y vivo en algún lugar del mundo, que tengo placas divertidas en mis carros (…) No soy Google, no tengo 50.000 millones de dólares en mis cuentas”.
Cuando Campbell le preguntó sobre el éxito de Megaupload y su riqueza, Dotcom respondió que su ‘cyberlocker’ “era popular porque le permitía a la gente saltarse barreras” y ”solucionaba problemas”, y que su dinero se derivaba, precisamente, de la celebridad del sitio. Parte de la acusación del FBI hacia él consiste en que se lucró de alianzas con otros sitios para alojar contenidos protegidos por derechos de autor.














