Cualquier millennial sabe contestar: Pokemon no es algo nuevo, es algo con lo que los niños de los 90 que tenían una Gameboy a mano se volvieron locos hace casi 20 años. Esos mismos niños ahora rondan los treinta y no necesitan que nadie les explique en qué consiste el universo Pokemon, por qué hay que cazarlos, cómo es cada monstruo. Ese universo que está en su cabeza desde los 90, cuando seguro que muchos soñaron con que fuese real.

Puede sorprender también que Nintendo haya conseguido este éxito confiando en que unos treintañeros sigan divirtiéndose con lo mismo con lo que se divertían cuando tenían diez años, pero la firma nipona sabe que es algo normal. Lo llaman la “hipótesis de la misma generación”, la teoría según la cual ciertas audiencias son fieles a sus juegos de infancia aunque hayan crecido y ya no tengan la edad a la que estaba destinado el juego. Esta generación dejó de jugar a Pokemon cuando sustituyó la Gameboy por el smartphone, donde no tenían el juego disponible. Ahora que los monstruos vuelven a estar a su alcance. Pero no todo es nostalgia.

Explicar el éxito de Pokemon Go limitándose a hablar de millennials nostálgicos es dejar fuera muchos otros factores. El más importante, por supuesto, es que es una buena app. Pese a haber tenido algunos problemas al principio (demasiada gente jugando a la vez), la aplicación funciona bien y es una idea sencilla: llevar a los monstruitos al mundo real gracias a la realidad aumentada y hacer lo que ya se hacía en el videojuego original, cazarlos. Además, es poco intrusiva: se pueden hacer compras en la app, pero se puede jugar bien también sin tener que gastar dinero.

Origen: Por qué los millennials se han vuelto locos con Pokemon Go – ITespresso.es















