Desde Dell se han apresurado a investigar las causas de este singular fenómeno para asegurar que no se trata de ningún tipo de contaminación biológica, así como descartan que dicho olor comporte riesgo alguno para la salud.
Se trataría de un problema derivado del proceso de fabricación de algunos modelos del portátil Dell Latitude 6430u que habría quedado solucionado al proceder a sustituir de forma gratuita las pieza responsables de dicho olor.
Las primeras quejas llegaron en junio cuando los foros de asistencia técnica oficiales de Dell comenzaron a recibir un número significativo de mensajes de usuarios que mencionaban la presencia de un olor inconfundible a cajón de tierra de gato en buen uso.














