Primero fue la computadora personal. Luego, el teléfono móvil, el inteligente, las tabletas. ¿Cuál será el próximo boom tecnológico? Los medios especializados observan con lupa una tecnología candidata, la de los relojes inteligentes. Los relojes inteligentes son dispositivos que interactúan con el teléfono.
Por supuesto dan la hora, pero también permiten controlar el pulso, la velocidad, consultar la meteorología, recibir mensajes de texto o tomar una foto, todo sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.
Strategy Analytics estima que este año se venderán 1 millón 200 mil de estos relojes en todo el mundo. Esta cifra es similar a la de los smartphones vendidos allá por el lejano 2002. En la actualidad la colocación de teléfonos inteligentes ronda las mil millones de unidades. Es decir: si el smartwatch va a suponer una revolución parecida a la de los teléfonos inteligentes, aún podría quedarle una década.
Y para ello tendría que pasar del terreno de juego de los adictos a las tecnologías al del consumo de masas. La carrera arrancó con la empresa Pebble en primera posición. Lanzó en enero su reloj inteligente, que aunque tiene sistema operativo propio, se comunica por bluetooth tanto con los teléfonos Android como con los iOS. Samsumg y Sony se acaban de sumar este mes de septiembre.
La primera lanzó el Galaxy Gear. Mientras que el Sony Smartwatch 2 se sincroniza por wifi con teléfonos Android. Esta fiebre de relojes, también ha abierto el camino a modelos especializados para segmentos específicos como los que veremos a continuación:














