Está comprobado que cada vez pasamos más tiempo con el celular en la mano y eso le está pasando factura a nuestro cuerpo. Muchos de los dolores de cuello y espalda que nos aquejan no solo tienen que ver con una mala postura al dormir. El uso prolongado del móvil encorvado sobre la pantalla provoca una flexión continua del cuello que crea tensiones en la espalda alta y la nuca, y conlleva a que vayas encorvándote poco a poco.

Si además estás sentado, seguro adoptas una postura con los hombros encogidos que también vicia tu postura. De igual forma, aunque en menor medida, si siempre contestas el teléfono de un lado y sigues hablando así por mucho tiempo, podrías sufrir una lateralización, es decir, que tu columna se desviaría ligeramente hacia un costado.
Las pantallas táctiles también se llevan su cuota al provocar micromovimientos repetitivos de los pulgares, que a la larga perjudican las articulaciones. A su vez, esto puede desembocar en la aparición del síndrome del túnel carpiano, que provoca entumecimiento, hormigueo y debilidad en la mano y dedos.
Habría que añadir la vista cansada o borrosa, así como los ojos llorosos e irritados que conlleva la exposición por horas a una fuente luminosa de este tipo. En conclusión, la moderación en el uso del móvil debe ser tu próximo propósito por el bien de la salud.















