El regalo vino acompañado de un grueso libro dedicado al arte de tomar fotografías con smartphone, con un sinfín de recomendaciones de aplicaciones y demás recursos para asegurarme algunos «me gusta» en Facebook.
Así es como me di cuenta en cuánto ha evolucionado ese hobby que algunos denominan «smartphonografía» y que nos lleva al punto de necesitar acoplar lentes a un teléfono al carecer todavía de cámaras que nos permitan ejecutar el fin último de esta práctica; compartirlas.
vía «Smartphonografía», el arte de comunicarse con imágenes – BBC Mundo – Noticias.














