La filial de Deutsche Telekom reducirá su plantilla en 1.900 personas en la medida que planea el cierre de siete oficinas de servicio al cliente en Estados Unidos. Anuncia además su intención de seguir con la restructuración y optimización de operaciones en otros negocios durante el segundo trimestre de 2012, lo que podría traducirse en más despidos.
En total, son 3.300 personas las que trabajan en los call centers que van a cerrar, pero la compañía ha dicho que prevé contratar a 1.400 personas, por lo que los recortes afectarán a 1.900 personas.














