El desarrollo de la marca sueca evitará que el conductor lo choque contra otros objetos gracias a un sistema computarizado que podría ser incorporado a otros vehículos antes de que este modelo salga a la venta, decisión que la empresa tomaría recién en la próxima década.
“Nuestra visión es que nadie morirá ni será lesionado en un Volvo nuevo para el año 2020”, dijo Anders Eugensson, uno de los directivos de la marca sueca que ahora pertenece al grupo chino Geely.
Un detalle importante: la seguridad estaría garantizada en las ciudades y con un máximo de velocidad de 50 kilómetros por hora.














