Microsoft ha confirmado que Windows 8.1 será una actualización necesaria y obligatoria, puesto que todos aquellos equipos basados en el nuevo sistema operativo de Microsoft que no instalen dicha revisión tendrán un ciclo de soporte mucho más corto.
Lo expuesto quiere decir que nuestra copia de Windows 8 se quedará sin soporte en dos años, a no ser que instalemos Windows 8.1.
Con esto cambian los planes iniciales que Microsoft había fijado para su nuevo sistema operativo, de tal manera que Windows 8 pasará “a mejor vida” en octubre de 2015, mientras que Windows 8.1 se mantendrá hasta el año 2023.
Quizá para alguno pueda parecer una mala noticia, pero lo cierto es que realmente no debe ser considerada como tal por dos grandes razones.















