Parece que todos están contentos. En Facebook por haber adquirido una plataforma tan exitosa, en Instagram por haber llevado a cabo un lucrativo negocio. Ahora falta que todos los usuarios estén igualmente felices, porque ya hay quien empieza a quejarse de que la popular aplicación fotográfica perderá su identidad. En cualquier caso, conozcamos algún detalle más sobre los afortunados expropietarios de Instagram.
Al parecer habría sido el propio Zuckerberg quien habría insistido en que se llevase a cabo la adquisición.
Lo cierto es que (y ellos mismos lo reconocen) es la primera vez que Facebook compra una empresa/producto con tantos usuarios y tanta popularidad. De hecho Mark Zuckerberg confiesa que no tienen planeado realizar alguna otra adquisición similar, si es que alguna vez llegan a repetir una jugada como esta. Sólo cabría recordar aquello de nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre o esto por aquí no cabe.














