La respuesta no es fácil y, al igual que otros colegas, estoy convencido de que ninguna noticia vale una vida. Aún así, creo que es posible seguir haciendo nuestro trabajo, aunque no tengamos la posibilidad inmediata de publicarlo.
La información siempre se puede pasar a otro colega en un medio distinto en otra ciudad, o hacerla llegar a medios internacionales. O guardarla para cuando cambien las circunstancias políticas para hacer un recuento documentado de lo que pasó cuando los periódicos no decían nada.
Con las redes sociales, lo que no te dejan publicar en tu medio o en tu país igual puede llegarle a todo el mundo. ¡Usalas! Si bloquean las redes sociales, siempre tendrás el papel, la comunicación oral, los muros.















