Hace poco un turista que planeaba quedarse en un hospedaje Airbnb en Miami dice que encontró dos cámaras ocultas disfrazadas de cargadores de teléfono en su habitación y no es la primera vez. Son varios los casos que han llegado a la luz pública, en los que inquilinos descubren cámaras ocultas en detectores de humo y enchufes de electricidad entre otros.
Las cámaras de vigilancia dentro de una residencia rentada por Airbnb son legales, siempre y cuando sean reveladas a los inquilinos y estos aprueben que estén ahí. Por el contrario, las cámaras en los dormitorios y baños están prohibidas.
Lo recomendable para proteger nuestra privacidad es estar atentos. Tomando las siguientes precauciones puedes evitar ser víctima de anfitriones espías y depravados:
- Revisa objetos que tengan agujeros pequeños, particularmente aquellos con un buen ángulo de visión.
- Busca una app para detectar cuántos dispositivos están conectados a la red WiFi, ya que muchas veces éstas cámaras ocultas están conectadas a internet para transmitir en vivo lo que capturan.
- Desconecta el router de la internet para, en dado caso de que sospeches que hay cámaras transmitiendo, éstas se desconecten de la red.
- Usa un detector de frecuencias de radio y pasea por el apartamento tratando de encontrar alguna señal. Estos equipos no son costosos y puedes comprarlos por internet.
















