Hace ocho años, una mujer de tez blanca, cabello claro y una gran sonrisa llegó a los estudios de Pixar, una de las empresas del conglomerado de Disney. Consigo llevaba la ilusión de conquistar el corazón de niños y adultos por medio de personajes que sólo pueden hablar en un mundo fantástico.
Mimia Arbeláez, conocida como la colombiana de Pixar, ha sido quien en muchas ocasiones nos ha hecho reír y llorar a través de todas las emociones que toca por medio de sus efectos recreados con luz.
Su trabajo como directora de iluminación consiste en darles el toque final a las películas, ya que, como ella misma aclara, “lo que no está iluminado en el cine no existe”. Por esta razón se encarga de diseñar el tono y el colorido de las escenas por medio de la luz para indicar la temperatura y complementar así las emociones y sentimientos que puede haber en una historia.
Esta pereirana, graduada en diseño industrial y artes plásticas, viajó a Estados Unidos para especializarse en artes digitales y explorar las tres dimensiones de la animación.
Su más reciente trabajo fue en la película Un gran dinosaurio. En ella Arbeláez estuvo encargada de hacer que la naturaleza se viera real, que se sintiera el frío del río o la humedad del aire. Un gran reto, pues el paisaje pasa a ser un personaje más de la historia, protagonizada por un apatosaurio llamado Arlo y un niño humano.
Origen: Mimia Arbeláez conquistó la luz en Pixar | ELESPECTADOR.COM














