La idea de los «chips inteligentes» se basa en su programación para realizar tareas médicas, ya que proporcionan detalles con una precisión casi exacta. Para este nuevo desarrollo, el funcionamiento es el mismo, salvo que se caracteriza por la manera de aprovechar el sonido para mantener en operación los componentes que lo integran.
Los ingenieros decidieron utilizar la técnica ultrasónica, dada su amplia gama de aplicaciones en la medicina sin que pueda ocasionar problemas para la salud. Sin embargo, tuvieron qué arreglárselas para que dicha aplicación ayudara a generar energía, encontrando la respuesta en un material piezoeléctrico, el cual generan electricidad cuando es puesto bajo presión.
El uso de ondas ultrasónicas apuntadas directamente al material ejercen presión sobre su estructura molecular, y cuando ésta disminuye recuperará su forma original, generando una pequeña carga de energía cada vez que el material se comprime y descomprime. Esto sucede hasta un millón de veces por segundo, generando energía suficiente para el chip.
via Desarrollan chip implantable recargable por ultrasonido – FayerWayer.















