Una investigación de la agencia de noticias Associated Press cuenta cómo se invirtieron «millones de dólares» en una red social para Cuba similar a Twitter, llamada ZunZuneo -activa entre 2010 y 2012- como una herramienta para ayudar a la desestabilización del régimen cubano mediante la agitación del descontento social, que además captaba datos de los usuarios de forma irregular.
Este plan, que buscaba sumar usuarios en esta red social para luego tratar de difundir ideas contrarias al gobierno cubano, contó con la financiación del programa público de desarrollo estadounidense USAID, agencia que en ciertos documentos mencionados por AP apuntaba a la importancia de las redes sociales para movimientos disidentes en países como Irán o Filipinas.















