En algunos campos la inteligencia artificial ya ha superado a la mente humana y lo paradójico es que los humanos son los que hemos inventado esta máquina. Hace más de 80 años se comenzó a fantasear con la idea, y hoy en día ya es posible que una máquina imite las funciones cognitivas humanas, es decir percibir, razonar, resolver problemas y aprender. La inteligencia artificial viene siendo parte de los juegos desde hace bastante tiempo.

En 1996 nació una máquina creada por IBM denominada Deep Blue, la cual se enfrentó al campeón mundial de ajedrez, el ruso Garry Kaspárov. En su momento Garry no creía que ninguna máquina podría superar la mente humana, lo cual fue cierto, pero hay que remarcar que, si se vio amenazado ya que perdió algunas partidas, pero finalmente el ruso terminó ganándole cuatro a dos, este superordenador desarrollado exclusivamente para jugar al ajedrez era capaz de evaluar 200 millones de movimiento por segundo, pero aun así no pudo superar al campeón mundial. Un año más tarde se volvieron a enfrentar, pero los expertos de IBM habían actualizado al superordenador duplicando su capacidad de procesamiento, este nuevo modelo se llamó Deeper Blue y logró derrotar al ajedrecista. Sin duda esta victoria marcó un hito en la inteligencia artificial.
Hoy en día Deep y Deeper Blue han quedado algo obsoletos ya que son superados por un simple teléfono inteligente, pero esto despertó el interés de varios expertos y han decidido subir la apuesta desafiando a uno de los juegos de casino donde se requiere estrategia, intuición y razonamiento basado en información oculta, el póker. El póker se ha convertido, junto a la ruleta y tragamonedas, en un juego de casino global, por eso un grupo de investigadores de Canadá y República Checa crearon a DeepStack, una IA capaz de ganar una partida de Texas hold’em.
Esta inteligencia artificial utiliza un razonamiento recursivo y un mecanismo similar a la intuición humana que lo llevó a ganar 30 partidos a jugadores de póker profesional de 17 países diferentes. Dado al éxito rotundo de DeepSack, en Pittsburgh se creó Libratus que fue presentado en el Casino Rivers mediante una competición que enfrentó a esta nueva AI contra cuatro jugadores profesionales, y tras 120.000 manos de póker Libratus ya había ganado 1,7 millones de fichas de los 2 millones que había en juego. Este precedente dio lugar a una actualización de Libratus para que necesite menos poder de cómputo a la hora de jugar partidas, y dio como resultado a Pluribus, que logró derrotar a 15 jugadores humanos en 12 días.
Esta nueva AI creada por Tuomas Sandholm y Noam Brown junto a uno de los grandes monopolios de las redes sociales, Facebook propone los futuros cimientos de la inteligencia artificial para enfrentar problemas y escenarios que tengan como protagonistas a múltiples partes con distintas competencias. Pluribus compara el estado del juego con lo almacenado y busca algunos movimientos para conocer cómo se desarrolló la acción y así decidir si puede mejorarlo en su próxima jugada.
Tanto el póker como el ajedrez han sido una fantástica forma de medir el progreso de la inteligencia artificial, aunque según los expertos aún hay demasiado camino por recorrer ya que pocos sistemas de inteligencia artificial han dominado más de un juego, ya que requiere de una habilidad general en vez de una puntual. Por lo que aún hay un vasto territorio sin explorar para los investigadores, lo que implica un gran reto para el ser humano en una búsqueda sin cesar para vencerse a sí mismo.















