Por la calle se va con una computadora, en casa se abre otra, y en el trabajo aún otra más. Todas diferentes que, en la mayoría de los casos no se entienden, como si las actividades se pudieran separar de forma tan radical. Lo cierto es que no es así, cada vez se trabaja más en casa, o en el trabajo se resuelven asuntos particulares. El iPad aspira a romper esas fronteras, quiere saltar del sofá y meterse también en escuelas y oficinas. El principal obstáculo, la configuración de todo, lo acaba de salvar con su programa Configurator.
Ya sea con Android o con Windows, cada vez que un fabricante de tabletas quiere introducirse en el mundo empresarial, insiste en su facilidad de configuración. Se repite la frase: “Es fácil de gestionar y permite controlar los permisos de usuario, algo que el iPad, no”. El pasado miércoles, durante la presentación de la nueva tableta, Apple anunció discretamente el nacimiento de Configurator, un programa que quiere atajar esas críticas e introducirse en el mundo empresarial como en el educativo.
El programa parece pensado para centros escolares, pues permite configurar hasta 30 iPads a la vez. Las opciones son actualizaciones, restaurar copia de seguridad y, lo más interesante, crear perfiles para asignar programas y gestionarlos a distancia. El programa es gratuito, aunque, de nuevo, tiene una barrera de entrada, solo funciona en ordenadores Mac.
Se rompe así uno de los mitos que hasta ahora impedían el uso de la tableta de Apple. Configurator hace distinción, por ejemplo, entre el iPad del profesor y el de los alumnos. O el de los comerciales y su coordinador.














