Los niños con autismo y trastornos relacionados son propensos a padecer alteraciones del sueño, pero un estudio demuestra que el tiempo frente a la TV, en especial en el dormitorio, puede agravar esos problemas nocturnos.
Cuando los autores compararon a un grupo de niños con desordenes del espectro autista (DEA) con otros niños, hallaron que todos los que tenían la computadora o la TV en la habitación dormían menos horas, aunque esa relación fue dos veces más fuerte en los varones autistas.













